Si resides en Quintana de la Serena, en la provincia de Badajoz y buscas como sellar o renovar el paro, te ayudaremos a aprender como tienes que hacerlo.
No es nada complicado y vas a evitar algún problema que en algunos casos puede ser más grave de lo que parece. Considera que no haberlo sellado comporta una suspensión que puede ser temporal o no.
Por desgracia hay 746 parados en Quintana de la Serena.
Sellar el paro en Quintana de la Serena por Internet
Si quieres sellar el desempleo en la CCAA de Extremadura, y de forma más concreta en la región de Badajoz, lo único que tienes que hacer es el Servicio Extremeño Público de Empleo (SEXPE).
A la que accedas en la página inicial de la Oficina Virtual, clica en renovar el paro.
Ten encontrarás con un par de métodos para obtener acceso:
- Certificado Digital o DNI electrónico
- Usuario y contraseña del DARDE
Renovar el paro por teléfono en Quintana de la Serena
No se permite opción de renovar el paro mediante llamada telefónica.
Sellar el paro en Quintana de la Serena en persona
En Quintana de la Serena no se ha previsto todavía ninguna Oficina de Empleo Público Estatal.
Si así lo requieres puedes acercarte a la Dirección Provincial en esta dirección:
Dirección Provincial de Badajoz
C/ Republica Dominicana, 10 06005 – Badajoz
Toda la info sobre la futura renovación la obtienes mirando la hoja conocida como DARDE*.
Algunos datos estadísticos sobre el paro en Quintana de la Serena
Paro por sexos
En Quintana de la Serena entre los parados un 36% son Hombres (azul) y un 64% Mujeres (rosa).
Resumen:
Personas en paro: 746
Hombres: 265 (36%)
Mujeres: 481 (64%)
Porcentajes por edad:
<25: 9,52%
25>45: 36,73%
=>45: 53,75%
Porcentajes según sector profesional:
- Agricultura: 6,43%
- Industria: 13,14%
- Construcción: 4,69%
- Servicios: 68,90%
- Sin profesión anterior: 6,84%
Aquí hemos mencionado un par de siglas que es posible que no conozcas:
- SEPE: Servicio Público de Empleo Estatal. El paro de toda la vida (antiguo INEM).
- Oficina de Empleo: es el lugar físico para los trámites personales